
* De acuerdo a una Resolución de Alcaldía, todos los 22 de julio se celebrará el día del reconocimiento del trabajo doméstico y del cuidado no remunerado de las mujeres.
* La disposición fue impulsada por el Movimiento Manuela Ramos que promueve la campaña para valorar el trabajo doméstico no remunerado de las mujeres en el hogar.
Lima, agosto de 2014.- Como un paso inicial para revalorar el trabajo gratuito, la Municipalidad Metropolitana de Lima, mediante la Resolución de Alcaldía N° 180, reconoce y revalora el trabajo gratuito que hacen las mujeres en el ámbito doméstico, desarrollando trabajos y cuidando a personas dependientes como hijos, enfermos temporales, enfermos permanentes, ancianos y minusválidos.
Este trabajo silencioso, y prácticamente invisible, pese ser evidente en la mayoría de los hogares de nuestro país, no es suficientemente valorado. Es un error considerar que “es natural” el hecho que las mujeres se dediquen a estas tareas.
Sin embargo, como señala la resolución, este trabajo puesto en valor evidencia un enorme “valor económico” y en la práctica representa la pérdida de oportunidades laborales para las mujeres.
“El trabajo doméstico de las amas de casa tiene un valor económico que equivale al 25% del PBI; las horas que dedican y su valor es superior al de la industria nacional”, afirmó Ana María Yáñez, fundadora del Movimiento Manuela Ramos.
La disposición edil señala que es necesario evocar la importancia del trabajo doméstico no remunerado de las amas de casa todos los años para que la ciudadanía comprenda el alto impacto que tiene este trabajo en la vida de todos los peruanos y para que los diversos organismos del Estado tomen consciencia que en el fondo las mujeres están subsidiando labores que son responsabilidad del Estado.
La Campaña por el Reconocimiento del Trabajo No Remunerado de las Mujeres es liderado por el movimiento Manuela Ramos. Esta Campaña no pretende que se remunere a las mujeres, sino que el Estado a través de políticas públicas brinde beneficios en horas (Guarderías, más horas de colegio, lugares de cuidado vespertino…) para que ellas puedan dejar su dependencia y desarrollar sus capacidades.
“La mujer se queda en casa y el hombre sale a trabajar. Esta situación de tener encerrada a la mujer dedicando 40 horas semanales al trabajo doméstico vulnerabiliza realmente a las mujeres y ese es el origen de la subordinación, la violencia, el feminicidio, porque las mujeres no han desarrollado una personalidad autónoma, no tienen recursos para poder enfrentar todas estas situaciones”, finalizó Ana María Yáñez.





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